Moxibustión & Patrimonio
La moxibustión, una práctica ancestral de la medicina tradicional china, fue inscrita en 2010 en la Lista Representativa del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad de la UNESCO . Este reconocimiento internacional destaca el valor cultural, histórico y terapéutico de esta técnica milenaria, que consiste en estimular puntos de acupuntura mediante el calor generado por la combustión de la artemisa (Artemisia vulgaris).
Utilizada durante siglos para reequilibrar la energía vital y fortalecer las defensas naturales del cuerpo, la moxibustión forma parte integral del enfoque holístico oriental de la salud y el bienestar. Su inscripción en la UNESCO confirma su importancia no solo como método terapéutico, sino también como patrimonio vivo, transmitido de generación en generación.
Artemisa común - Artemisia vulgaris
La artemisa es una planta herbácea perenne perteneciente a la familia de las Asteráceas, ampliamente reconocida en la medicina tradicional por sus numerosas propiedades. Existen muchas especies de artemisa, entre ellas el estragón, el ajenjo o el genepi, todas conocidas por sus usos culinarios o terapéuticos.
La especie utilizada específicamente es Artemisia vulgaris, también llamada hierba de San Juan, hierba de fuego o tabaco de San Pedro. Recolectada tradicionalmente alrededor del solsticio de verano, alcanza entonces su máximo potencial energético, especialmente en las prácticas asociadas a la moxibustión.
No debe confundirse con Artemisia annua (artemisa anual), aunque esta también es reconocida por sus propiedades medicinales. Las dos especies difieren tanto en su apariencia como en su aroma. Artemisia vulgaris desprende un olor cálido, suave y penetrante, mientras que annua presenta un aroma más verde, amargo y vegetal.
La artemisa utilizada aquí es seleccionada especialmente para la práctica de la moxibustión, donde la calidad de combustión, el poder energético y el aroma agradable son esenciales.
